miércoles, 22 de octubre de 2014

CAMBIAR LAS VIEJAS VENTANAS DE ALUMINIO


Ventana nueva de aluminio
















A veces dudamos si cambiar las viejas ventanas de aluminio. Cuando nos planteamos hacer una reforma en nuestro hogar tomamos como base un determinado presupuesto del que disponemos y un determinado tiempo que queremos que las obras duren. Dependiendo de la combinación de estos factores podremos hacer una reforma más o menos profunda del lugar en el que vivimos. Generalmente establecemos un orden de prioridades en estos cambios, y por ello puede darse el caso que pensemos: ¿Debo cambiar las ventanas de mi casa si ya las tengo de aluminio?

Evidentemente la respuesta a cambiar las viejas ventanas de aluminio dependerá de numerosos matices y variables que nos condicionaran en esta decisión. Por ello, aquí vamos a tratar de ofrecer algunos de ellos.

Muchas de las ventanas y puertas de aluminio que se cambian son de un tipo de perfilería ya antigua. Las ventanas de la década de los 70, 80, 90... están hechas de  perfiles de aluminio que en su momento gozaron de gran prestigio y calidad, pero al igual que todo, el aluminio también evoluciona. Además, en pleno boom de la construcción de los años 90 y 2000, la obra en general y las ventanas en particular,se trató de ahorrar costes con los perfiles y su acristalamiento y así la mayoría son deficientes y de baja calidad. Actualmente estos tipos de perfiles han quedado obsoletos, siendo sustituidos por los nuevos perfiles de las nuevas series europeas, con perfiles perimetrales y que dejan más holgura para un cristal más grueso y los nuevos perfiles de rotura de puente térmico (RPT) y de canal 16 que nos ofrecen múltiples ventajas con respecto a sus antecesoras, además de unos diseños más modernos y una mayor variedad de colores y acabados, todo ello más adaptado a los gustos actuales.

Los modelos actuales de cerramientos de aluminio, gracias a las mejoras en el diseño y en la mecanización de las fábricas, ofrecen mucha mejor capacidad de seguridad, cierre y aislamiento de lo que podían ofrecer en el pasado. Además, el desgaste de los componentes que provoca el uso de las mismas a lo largo de los años  hace que sus características se vean cada vez más mermadas, con el riesgo de que el mecanismo de cierre falle o que el frío, la lluvia o incluso los insectos puedan llegar a colarse . Esto es algo especialmente importante no solo para ahorrar una buena cantidad de dinero al mejorar el aislamiento de nuestra vivienda; en el caso de que queramos alquilar o vender nuestra casa repercutirá en la calificación que nos aparecerá en el Certificado Energético del que deberemos disponer, y dada la actual situación de sobre oferta de inmuebles puede hacer variar la decisión de un posible inquilino o cliente. Porque también los cristales han evolucionado y podemos encontrar a buenos precios cristales de cámara que incluyen laminados y con tratamiento térmico y acústico. Estos tipos de cristales aunque son más caros nos ahorrarán dinero en otras facturas como las energéticas y de los seguros, así a medio plazo resulta una inversión rentable.

Al mejorar el diseño y la tecnología de la fabricación en aluminio, actualmente somos capaces de hacer tipos de cerramientos que en en otro tiempo no existían o que eran demasiado caros en su momento para que la mayor parte de la población pudiera permitírselas. Como ejemplo podemos poner el caso de las osciloparalelas, un tipo muy concreto de ventana que en décadas pasadas no existía y que al salir al mercado tenía un precio realmente muy elevado, lo que limitaba enormemente su difusión.

Los  accesorios de los cerramientos de aluminio, como pueden ser mecanismos de cierre, rodamientos o persianas han evolucionado a la par que el aluminio propiamente dicho. Por ejemplo, actualmente, los cierres sin tornillos en las ventanas son muy comunes, además de seguros y las cerraduras de 3 puntos de cierre han bajado de tal forma su precio que son habituales ponerlas en  gran parte de las puertas de seguridad. El vidrio de cámara  (doble vidrio tipo Climalit) ha experimentado una gran evolución desde sus orígenes y las persianas han mejorado mucho su aislamiento, y bajado su peso, haciéndolas más efectivas y cómodas de usar, además de que los motores que las acompañan han bajado de precio desde sus orígenes, permitiendo que sea cada vez un complemento más común incorporarlos junto a la persiana.

Cambiar ahora las viejas ventanas de aluminio, aunque pueda parecer un gasto inútil resulta a corto plazo una buena inversión en cuanto a comodidad, seguridad y ahorro energético.

Cualquier duda o consulta le respondemos en los comentarios situados en la parte inferior del artículo.

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