domingo, 19 de octubre de 2014

CELOSIAS DE ALUMINIO


Celosía de aluminio

























Las celosías de aluminio son los cerramientos ideales para cubrir grandes huecos y tapar luz a la vez que necesitamos ventilar o separar un espacio. También hay ocasiones en las que por las necesidades de nuestra vida cotidiana o nuestro trabajo es necesario hacer una división de un recinto (ya sea en nuestro hogar para que alguien disponga de un espacio privado o  en nuestro lugar de trabajo para que en un espacio amplio podamos hacer divisiones que sirvan de oficinas, por ejemplo). También puede darse el caso que queramos alejar una zona de nuestra casa o trabajo de incómodas miradas indiscretas o incluso aislarlas total o parcialmente de la luz directa del sol. Es una opción muy válida de cara a grandes fachadas comunitarias, especialmente indicadas para cubrir galerías, patios interiores, terrazas comunitarias, lavaderos y trasteros. Son múltiples opciones  para distintos problemas para los que sin embargo podemos usar una misma solución: instalar una celosía de aluminio.

Antiguamente se utilizaba el plástico de pvc como material, ya que es más barato que el aluminio pero este se degrada muy rápidamente por el efecto del sol y la climatología en general y es más débil en general. Por ello las celosías de aluminio se están imponiendo por su resistencia, durabilidad y estética. Una celosía es un sistema de cerramiento similar a las mallorquinas, pero con ciertas diferencias: mientras que las mallorquinas se suelen usar como contraventanas o contrapuertas en las casas, las celosías se suelen usar en estructuras cuyo tamaño es mayor, como vallas o divisorias de jardines, como separador de espacios en oficinas y centros de trabajo o como estructura de aislamiento en algunos edificios. Si bien su aspecto no suele ser tan elegante como las mallorquinas actuales, se trata de una estructura más grande y robusta, apta para lugares públicos como colegios, hospitales, hoteles o centros de trabajo donde habitualmente los usuarios no tienen muchos miramientos con el uso de los cerramientos. Además, en relación a su tamaño suelen ser más económicas que las mallorquinas (salvo los tipos especiales de celosías que al final comentaremos), ya que tenemos múltiples posibilidades en su construcción, como son el poner las lamas de plástico en lugar de aluminio o el amplio catálogo de tipos de lama de las que disponen, apta para combinar como deseemos con el entorno, así como con nuestros deseos y necesidades.

Las celosías móviles tienen la opción de graduar las lamas en varias posiciones, además de poder hacerlo manualmente a distancia. También contaremos con la posibilidad de incorporar un motor, ( ya sea visible u oculto) mediante pulsador o mando a distancia, para poder cerrar y abrir las lamas a voluntad y graduarlas en cualquier posición, en lugar de usar  los clásicos pomos y manivelas, algo que en una celosía pequeña es una comodidad añadida a su uso, pero que se convierte en imprescindible cuando hablamos de las más grandes.

Y por último comentaremos las celosías de palas anchas, que son usadas para los exteriores de muchos edificios públicos y que a buen seguro hemos visto numerosas veces. Éstas  casi siempre son motorizadas  y su elegancia va acorde con su precio, ya que es una estructura muy vistosa pero también cara. Algunos tipos de ellas están incluso preparadas para llevar paneles fotovoltaicos con los que aprovechar la radiación directa del sol, por lo que aunque la legislación actual haya hecho que no sea una opción tan interesante como hace años, podremos ayudar al medio ambiente si las instalamos.

Cualquier duda o consulta le respondemos en los comentarios situados en la parte inferior del artículo.


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