miércoles, 15 de octubre de 2014

GRAVENT DE ALUMINIO


Gravent de aluminio
















Hace ya unos años, las ventanas tipo gravent de aluminio, eran las reinas cuando se trataba de sustituir las ventanas, sobretodo en baños y cocinas. El hecho de que se trataba de un sistema novedoso para su época, unido a su facilidad de instalación, su bajo costo en relación a los otros tipos de ventana y la posibilidad de airear la estancia en la que se encontraba sin tener que abrir ninguna hoja que entorpeciera el paso ni colocar rejillas (recordemos que la cocina y el cuarto de baño son lugares donde se suelen acumular tanto vapor como olores fuertes, además de que el uso de gas butano entonces estaba muy extendido) hicieron que fuese la primera opción a tener en cuenta por la mayoría de clientes y profesionales instaladores. Sin embargo, con el tiempo y con la bajada de precio del resto de modelos de ventanas, el gravent tradicional dejó patente algunas de sus desventajas: era menos estanco a la lluvia y al viento que sus rivales, además de que al abrirse necesitaba cierto espacio en la parte de atrás para poder extender las lamas, lo que hacía que instalar una persiana no fuera posible si se daba el caso que el hueco entre gravent y pared era muy estrecho. Todo ello, unido al cambio de tendencias de los clientes hicieron que el gravent perdiese poco a poco el favor del público, sobretodo en beneficio de la nueva ventana oscilobatiente por su versatilidad y eficiencia en ventilar espacios y su novedoso sistema de microventilación.

Pero las ventanas tipo gravent están lejos de desaparecer. Si bien el gravent tradicional (aunque aún se fabrica) se pone ya muy poco, han surgido nuevos modelos de gravent, fruto de la evolución y la experiencia de todos estos estos años que compiten de igual a igual con los otros tipos de ventanas actuales más modernas, haciendo que el gravent vuelva a ser una opción a tener en cuenta a la hora de colocar un cerramiento en nuestro hogar.

Una de las diferencias fundamentales con respecto al antiguo gravent es que el problema de la entrada de lluvia o viento se ha resuelto al haber cambiado la estructura del gravent. Si antes la lama de vidrio iba desnuda, ahora está cubierta en su totalidad por un marco de aluminio que además incorpora en sus extremos una banda de goma para hacer su cierre más estanco, lo que soluciona el problema. Además los nuevos modelos tienen la posibilidad de incorporar motores para poder abrirlos y cerrarlos, lo que hace que en el caso de gravents de gran tamaño, como en el caso de fachadas o patios interiores comunitarios, sea mucho más cómodo el poder abatirlos. Y por último, su diseño se ha modernizado e incorpora la posibilidad de incorporar toda una gran variedad  de anodizados, de colores y de vidrios distintos, pudiendo gracias a esto incorporar vidrios de cámara aumentando así su estanqueidad, lo que unido a unos diseños mucho más actuales y pudiéndose fabricar en cualquier color de la gama ral del aluminio, hacen que no desentone en nada con el resto de la carpintería de nuestro hogar. 

Es por ello que si hemos de cambiar la ventana de un lavadero, un cuarto de baño o una cocina el nuevo gravent de aluminio, es una alternativa más sobre la que podemos satisfacer nuestras necesidades.

Cualquier consulta o duda le respondemos en los comentarios situados en la parte inferior del artículo.



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